viernes, 8 de noviembre de 2019

Saquitos de pócimas y hechizos

Otoño, cambio de estación y tiempo de dar otro aire a la casa.

Ya tenemos las ventanas cerradas y el horno en marcha para preparar delicias  típicas de esta estación.

Este año he hecho unos saquitos de olor inspirados en un terrorífico Halloween.




He combinado pintura sobre tela y costura.

Empecemos por el principio y son los materiales.




Tela blanca de algodón a la que le cambié la tonalidad tiñéndola con té hasta obtener un beige tostado.

Una ropita de cuadros vichy en beige y negro de hilo e hilos para bordar.




Así como complementos para adornar los saquitos. Botones de madera, cascabeles oxidados, cordel y paja.




Elegí algunos motivos de Halloween que encontré en Internet y los calqué, con mi mesa de luz, sobre la tela.



Las he pintado con pintura acrílica transformada en pintura textil. Los botones también los he pintado.



 Inspirándome en mis libros de maleficios.



 A cada saquito le he escrito un hechizo.

El fantasma Nicolás nos cuenta qué pasa con la luna durante esta noche de sustos.



La bruja Marieta tiene murciélagos como mascotas y como no podría ser de otra manera viaja en escoba voladora.




Los cuervos se han hecho amigos de los espantapájaros y van de puerta en puerta pidiendo caramelos.



Las calabazas están nerviosas por  ganar el concurso de decoraciones.



Siempre vigilando las linternas nocturnas.



Comparten espacio con unos muñequitos que compré el año pasado en la feria Abilmente Vicenza.



Un osito tuerto con bufanda de rayas y una castaña malvada.

Son de Cristy creations que se ha especializado en arte primitivo americano. Os invito a visitar su web.









Que bien se lo pasan todos juntitos jugando.


Las arañas están nerviosas por votar el saquito ganador.



Dentro de los saquitos he puesto bolitas de olor a Lavanda y ahora la casa huele mucho mejor.




No quiero despedirme sin dejaros uno de los dulces más típicos de "Catalunya" para estas fechas junto con las castañas asadas,"Los panellets".

Los hemos hecho en casa y están de muerte.

Coged unos cuantos y me decís.



Hasta muy pronto amigas.





lunes, 30 de septiembre de 2019

Las gallinas juguetonas

Podría afirmar que la cocina es uno de los lugares de la casa en donde paso más tiempo.

No es muy grande, pero suficiente para nuestras creaciones culinarias y me gusta cambiar pequeñas decoraciones que me hacen sentir más a gusto.

Ahora la tengo llena de gallinitas traviesas.



Mi cocina es blanca, gris y negra y éstos son los colores de las ropas que he elegido para hacer: un pequeño tapiz, unos adornos que cuelgan en un marco de tela de gallinero, un delantal y unos protectores para no quemarme las manos.


Empecemos por el "miniquilt gallinero".


Como han puesto,ya, algunos huevos los hemos guardado en un cesto de tela de vichy en amarillo que le da una nota de color al conjunto.


Los bloques están enmarcados por una tela de huevos sobre fondo de ropa de tela metálica de gallinero.

Seguimos con los "protege manos", en Cataluña los llamamos "Agafadors" no sé cual es la mejor traducción al español. Agarradores me parece.¿como los llamáis vosotras?.

Les he puesto unos botones pintado como detallito.


Con los huevos que han puesto voy a hacer unos flanes de requesón que nos gustan mucho.


Y para no mancharme, qué mejor que un delantal de conjunto.



No se cuantos delantales tengo, es una de mis debilidades. Algún día organizaré un desfile con mis amigas. Seguro que nos reiremos un montón.



He pintado un botón de madera, de quita y pon, para no estropearlo al lavar.




Cierro la cinta del cuello con un snap negro.

Aquí tenéis a la modelo : 


El marco de tela de gallinero:


Unos moldes de conejito de pascua y  de tarta, decapada, pintada de blanco y con una lámina de vintage.







 Deciros que por la mañana no paran de hablar y hablar menos mal que se acuestan prontito.

Hasta muy pronto Quilters, que tengas una buena semana.







sábado, 14 de septiembre de 2019

Las zapatillas cuenta historias

Y pasó el verano sin darnos cuenta, pero dejad que os enseñe algunos trabajos veraniegos.




Ya sabéis lo mucho que me gusta hacerles cositas a mis nietas.
Y el personalizar objetos me chifla.

Pintar zapatillas ya es un clásico del verano y ya no solamente por la pintura sino por las historias que cuentan.

Todo empieza con unas zapatillas blancas.



Unas pinturas y rotuladores textiles, de esos que se fijan con el calor, y casi por arte de magia las historias fluyen.





Empecemos por la historia que nos cuentan las zapatillas de Lia, mi nieta mayor.



Ballenas, piratas e islas del tesoro que está escondido bajo la palmera. Son sus temas preferidos.



Cuando encontramos las monedas de oro, tras cavar un buen ratito,  nos fuimos corriendo a por helados. Umhhhh qué mejor en verano.



Un cangrejo vigilaba, sigilosamente, la llegada de nuevos veleros.



En la parte posterior, objetos clásicos de los días de playa y del verano.




Sol, cubos y palas para la arena y una gran pelota de colores.

También las cometas vuelan libres en el cielo.




Las zapatillas de la pequeña Aran también nos hablan del verano.



Una estrella de mar juega con el arco iris.



El cangrejo vigía corre por la arena.



Al pulpo Nicolás le gusta contar gaviotas.



Mar, sol, estrellas y barcos van y vienen todos los días.

Que felices que estamos con tanta aventura emocionante.

Ahora ya dejamos nuestras zapatillas junto a la cama y vamos a dormir, no sin antes explicar algún que otro cuento, pero ésto ya es otra historia.



Hasta muy pronto amigas.

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