lunes, 30 de septiembre de 2019

Las gallinas juguetonas

Podría afirmar que la cocina es uno de los lugares de la casa en donde paso más tiempo.

No es muy grande, pero suficiente para nuestras creaciones culinarias y me gusta cambiar pequeñas decoraciones que me hacen sentir más a gusto.

Ahora la tengo llena de gallinitas traviesas.



Mi cocina es blanca, gris y negra y éstos son los colores de las ropas que he elegido para hacer: un pequeño tapiz, unos adornos que cuelgan en un marco de tela de gallinero, un delantal y unos protectores para no quemarme las manos.


Empecemos por el "miniquilt gallinero".


Como han puesto,ya, algunos huevos los hemos guardado en un cesto de tela de vichy en amarillo que le da una nota de color al conjunto.


Los bloques están enmarcados por una tela de huevos sobre fondo de ropa de tela metálica de gallinero.

Seguimos con los "protege manos", en Cataluña los llamamos "Agafadors" no sé cual es la mejor traducción al español. Agarradores me parece.¿como los llamáis vosotras?.

Les he puesto unos botones pintado como detallito.


Con los huevos que han puesto voy a hacer unos flanes de requesón que nos gustan mucho.


Y para no mancharme, qué mejor que un delantal de conjunto.



No se cuantos delantales tengo, es una de mis debilidades. Algún día organizaré un desfile con mis amigas. Seguro que nos reiremos un montón.



He pintado un botón de madera, de quita y pon, para no estropearlo al lavar.




Cierro la cinta del cuello con un snap negro.

Aquí tenéis a la modelo : 


El marco de tela de gallinero:


Unos moldes de conejito de pascua y  de tarta, decapada, pintada de blanco y con una lámina de vintage.







 Deciros que por la mañana no paran de hablar y hablar menos mal que se acuestan prontito.

Hasta muy pronto Quilters, que tengas una buena semana.







sábado, 14 de septiembre de 2019

Las zapatillas cuenta historias

Y pasó el verano sin darnos cuenta, pero dejad que os enseñe algunos trabajos veraniegos.




Ya sabéis lo mucho que me gusta hacerles cositas a mis nietas.
Y el personalizar objetos me chifla.

Pintar zapatillas ya es un clásico del verano y ya no solamente por la pintura sino por las historias que cuentan.

Todo empieza con unas zapatillas blancas.



Unas pinturas y rotuladores textiles, de esos que se fijan con el calor, y casi por arte de magia las historias fluyen.





Empecemos por la historia que nos cuentan las zapatillas de Lia, mi nieta mayor.



Ballenas, piratas e islas del tesoro que está escondido bajo la palmera. Son sus temas preferidos.



Cuando encontramos las monedas de oro, tras cavar un buen ratito,  nos fuimos corriendo a por helados. Umhhhh qué mejor en verano.



Un cangrejo vigilaba, sigilosamente, la llegada de nuevos veleros.



En la parte posterior, objetos clásicos de los días de playa y del verano.




Sol, cubos y palas para la arena y una gran pelota de colores.

También las cometas vuelan libres en el cielo.




Las zapatillas de la pequeña Aran también nos hablan del verano.



Una estrella de mar juega con el arco iris.



El cangrejo vigía corre por la arena.



Al pulpo Nicolás le gusta contar gaviotas.



Mar, sol, estrellas y barcos van y vienen todos los días.

Que felices que estamos con tanta aventura emocionante.

Ahora ya dejamos nuestras zapatillas junto a la cama y vamos a dormir, no sin antes explicar algún que otro cuento, pero ésto ya es otra historia.



Hasta muy pronto amigas.

martes, 6 de agosto de 2019

Hoy hay fiesta en el blog

Fiesta, el blog está de fiesta.




Hoy hace ya 8 años que me decidí a publicar mis trabajos en un blog.

Lástima que ya no hay tanta afluencia como en el pasado. Otras tecnologías han ocupado el lugar de los blogs, quizás por la inmediatez o por ser de uso más fácil. Quien sabe.....

Yo sigo aquí siempre que puedo compartiendo proyectos con mis ciberamig@s.

Es todo un placer pasearse por la blogosfera tomando una taza de café.

Grácias por hacerme compañía.

Un fuerte abrazo a tod@s.

Os apetece un bombón?








lunes, 22 de julio de 2019

Nos gusta jugar en la arena

Ya es verano y a nuestras nietas Lia y Aran les encanta jugar con la arena del mar.

Es un ir y venir de juguetes llenos de arena después de hacer mil castillos y flanes con sus moldes.



Hace unos días que encontré un proyecto ideal para que pudiesen, con sus pequeñas manitas, guardar los juguetes y que al regresar a cada la arena fuese cayendo.



Es una idea de Lulú que podéis encontrar en su  Club



Una bolsa de playa hecha con tela plastificada y con Mesh que es una tela de rejilla que permite que la arena vaya cayendo.




Hay que tener en cuenta que debemos sobrehilar bien toda la tela ya que se deshilacha con facilidad.



Se puede llevar como mochila.


También he hecho un bolsito para llevar un peine, una toallita, la crema solar o bien la podemos usar para guardar el bañador mojado.


Para cerrar un snap que lo hace muy fácil de abrir y cerrar.

Un botón divertido para darle un toque juguetón.





Bueno ahora ya podemos jugar sin parar.


Si tenéis ganas de hacerlo no dudéis en decírmelo o bien veis el "making Of " en la web de Lulú.

Disfrutad del verano y de los brillantes colores que le acompañan.


domingo, 4 de noviembre de 2018

Una almohada escalofriante

Otoño nos trae colores cálidos como las hojas secas y los paisajes rojizos.
También nos trae festividades y tradiciones, algunas muy nuestras como "la castanyada y los panellets" pero también  importamos algunas costumbres como es "Halloween".

Os acordáis de La Historia de la Jack-o-Lantern?

Este año me ha entrado, otra vez, el gusanillo del punto de cruz y como tenía un patrón ideal para la ocasión me puse manos a la obra.



Es un patrón de "Bentcreek " con un alfabeto en línea que intercala imágenes "escalofriantes".





Cuando lo compré también llevaba botones del estilo de "Nancy Halvorsen" que le han dado un punto divertido.


Ni que decir tiene que los colores de los hilos son puramente otoñales.





Bordado sobre lino "Belfast" de 55 hilos.



Empezamos por la olla de los conjuros sobre la que sobrevuelan moscas y otros bichos.


Seguimos con unas divertidas calabazas precedidas de una horripilante araña, un pájaro y un murciélago.



Huesitos se siente protagonista de esta historia y nos saluda. Les encanta hacerse selfies.



Doña calabaza gordota pretende asustarnos.



Pero quien realmente asusta es el buitre de la bruja que todo el tiempo nos está vigilando.



Que ¿estáis asustadas?.

Pues no lo estéis, porque son todos muy amigables.

Los laterales de la almohada los he cerrado con snap clips naranjas y negros. 



Así es como ha quedado:



Y como le he cogido el gusto al punto de cruz no será la última combinación con el patchwork que voy a hacer.

Ahora toca trabajar para los preparativos de detalles para Navidad que el tiempo pasa demasiado deprisa.

Feliz otoño amigas, os dejo con mis hilos que se han disfrazado también un poquito.



LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...