martes, 10 de noviembre de 2020

Dagoberta Black. Ha nacido una estrella

Han pasado ya unos días desde la noche de Halloween y ya es hora de enseñaros la sorpresa que tenía preparada.

Tenemos una nueva "Amiguita" en casa y no es una amiga cualquiera, yo creo que ha nacido una estrella.


Su nombre es Dagoberta Black y viene directamente de Paris.

Estudió en Hogwarts con Harry



 y el seleccionador de casas la eligió para "Griffindor", la casa de magos y brujas que demuestran valentía, disposición y coraje.

Durante su estancia en Hogwarts ya destacó en las clases de manualidades y diseño.

Al terminar sus estudios se trasladó a Paris donde, como Coco Chanel, abrió una linda tienda de sombreros.

En la entrada de su atelier también figura la frase de Gabrielle Chanel.

 la moda es efímera, pero el estilo permanece ".

Dagoberta es quien ha diseñado tanto su vestido como el sombrero que le he hecho, sin ella no lo hubiese logrado.

Pero volvamos al inicio.....

El color de la piel de Dagoberta es de un moreno anaranjado.



Y tiene unos profundos ojos oscuros.


Tiene un cuerpo estilizado de piernas largas.


Aunque es un poquitín cabezona, que le viene de familia.

Las ropas de su vestido también has sido diseñados por ella. Apostó por un estampado de gatos de ojos rojos y de aspecto un tanto "terrorífico". Que le vamos a hacer, al fin y al cabo es una bruja.


El diseño del vestido recuerda al estilo "imperio" con un talle corto y una falda larga.

Va abotonado a la espalda con unos botoncitos muy otoñales.


El bajo del vestido está adornado con tul negro que, igual que a "Coco", es su color preferido.


Lleva unas medias de rallas porque es una bruja muy moderna y picarona a la que le gusta enseñar, un poquitín, debajo de la falda.



Mas que enseñar es insinuar.


Al cuello se ha puesto un cascabel oxidado y en el pecho luce una estrella americana de 5 puntas de las que vemos en los graneros.


Pero, sin duda, donde realmente ha triunfado ha sido en el diseño de su sombrero.

Sigue el tradicional  "Judenhut" de punta pero ha querido que el ala tuviese el estilo de los sobreros "cloche" característicos de las brujas modernas e independientes.


Es de fieltro y le ha puesto unos complementos de lo mas chic.


Banda de arpìllera pintada, cascabel y un botón de su mascota preferida,

Así lucía en el escaparate de su  tienda parisina.



Ha salido en la portada de Vogue y en las revistas de moda más importantes.

Dagoberta es muy modesta y no le gusta alardear pero dicen que una importante empresa de alta costura ha contactado con ella para comercializarlo en exclusiva.

A que le queda bien?.


Con la tela que sobró de su falda he hecho un cojín para la entrada.


Este sí que es diseño mío.


El día de su llegada, las brujas de la familia le preparamos una fiesta de bienvenida.

Nosotras (Mis dos nietas y yo) somos como las brujas de Arlet con nuestros propios nombres brujeriles.


Naturalmente nos pusimos nuestras mejores galas. De nuestros sombreros, tuneados, colgaba una araña y estuvimos preparando, en el caldero, un guiso para la hora de comer.


La verdad es que no se quién se lo pasa mejor si mis nietas o yo.

Ahora, Dagoberta da la bienvenida a todos los amigos que vienen a casa. Tiene la escoba preparada por si tiene que salir, volando, a buscar algún pastelito.



Tal y como os comentaba al inicio de esta historia, Mrs. Black se ha convertido en una estrella del mundo de la moda.


Ya me diréis si os ha gustado su historia. Como estamos confinadas, si queréis preguntarle algo siempre podemos organizar una videollamada.

Os dejo, Quiters,  que llaman a la puerta.





domingo, 25 de octubre de 2020

Una corona "otoñal" de bienvenida

El otoño ya ha entrado en casa, cerramos ventanas y el horno ya se ha convertido en un compañero imprescindible.

Como cada año, la casa se ha vestido para la ocasión y para dar la bienvenida he hecho una corona con cositas típicas de la estación.
 


La paleta de colores aliados con el otoño son los ocres, verdosos, naranjas.



Con alambre, un rollo de cinta de tela de saco y unas calabazas de paja compradas empecé la tarea.



Tenía tela de gallinero que me había quedado de poner un fondo a un marco y pensé que podría quedar original como base de la corona.


Encontré unas lucecitas led con calabacitas bruja muy divertidas y como  van con pilas son muy fáciles de colocar.



Los fui sujetando con alambre y silicona.


Una vez terminada ya la he colgado en la puerta de casa.
De verdad es que de noche queda muy bonita.



Ahora hace compañía al quilt de calabazas que tengo colgado en el pasillo y que os enseñe hace tiempo.



Ahora estoy preparando una sorpresa para primeros de noviembre. 

¿Qué será, será?

Entretanto disfrutemos  de estos días de otoño en las que apetece cocinar y hacer cremas y sopas.

Os recomiendo la de calabaza asada al horno con especies. 
Es deliciosa.


Hasta muy pronto Quilters!

martes, 13 de octubre de 2020

Sirens, recuerdos del verano

Sin duda alguna éste ha sido un verano diferente aunque parezca que el Covid nos haya dado una tregua engañosa. Ahora hemos visto que no había pasado el riesgo si no que era un espejismo.

Muchas han sido las cositas que he ido haciendo durante este tiempo de confinamiento, una de ellas ha sido un conjunto para mis nietas para que disfruten de la piscina o el mar.

Hemos pasado unos días de verano con ellas ya que son parte de nuestra "Burbuja familiar", pocos pero intensos.


Tenía una ropa con estos seres mitológicos con cuerpo de mujer y cola de pez. Son unas sirenas divertidas, las hay de todas las razas y características, rubias, morenas, pelirrojas...

Todas muy divertidas.


Compré una toalla azul que es el color favorito de Lia y Aran. Va a ser una toalla compartida.

Añadir título

Y también van a tener un neceser para llevar los accesorios de baño.


La ropa la he plastificado con Odicoat que le da protección pero no la deja excesivamente rígida. Es muy fácil que se salpique con el agua y así está mas protegida.


Tanto por dentro como por fuera.



En la toalla les he bordado la frase "Nos gusta nadar XOFF" y he aplicado unas sirenitas que se parecen un poco a ellas.





Todo a punto para el baño.



Ya tengo añoranza de estos maravillosos días de juegos, ahora toca volver a estar autoconfinados por responsabilidad.
Nuestras sirenitas os mandan un besito veraniego.


Añadir título




martes, 8 de septiembre de 2020

Y la casa se vistió de verano

Parece que el verano ya nos quiere decir adiós. Al menos las temperaturas nos están dando una tregua a un verano que, al menos a mí, me ha parecido extremadamente caluroso.

Intento, en cada estación, colgar en el pasillo un "quilt" no muy grande que represente la temporada en la que nos encontramos.

Para mí, verano es sinónimo de playa, de una playa decorada con casitas de madera de colores.


Las casetas de playa fueron antiguamente una pieza muy característica del veraneo más elegante y, gracias a sus colores, también del más decorativo. Su función era la de proteger a sus usuarios del sol, del viento o del gentío. También servían para cambiarse de ropa sin riesgo de ser visto y para guardar los trastos. De madera, tela o hasta latón, solían colocarse al inicio de la temporada estival y se retiraban al final del verano, con la llegada de ese septiembre que siempre amenaza con traer tiempos más fríos. 


Así nos lo explicaba Elena Ruiz Martinez el verano del año pasado.




A día de hoy, playas de todo el mundo continúan tiñéndose de 

alegres colores.

Hay verdaderas curiosidades como las "casetas móviles" que se 
colocaban dentro del mar.


O como las casetas puesto de socorrista de Miami Beach.



Hace ya unos años que me quedé enamorada del  proyecto "African Huts" de Kaffe Fassett de su libro: Quilt Road.





Es un proyecto que se realiza con la técnica del Paper piecing.


Las ropas:
Para el cuerpo de la caseta he elegido rayas de Rowan. 


Para el resto colores variados, incluidos topos


Y unas telas que me gustan mucho que son las Grunge.

Una de las cosas más divertidas es que cuando tienes todos los bloques finalizados hay que ordenarlos para finalizar el top definitivo.


Casi siempre coloco los bloques en el suelo e intento mirarlos un poco de lejos.

Cuando ya encuentro la combinación de colores que más me gusta, a coser.


En la trasera suelo colocar muchas de  las ropas que me han sobrado del top. Así puedo ahorrar un poco de ropa ya que el ancho estándar de las telas suele ser 110 y estos quilts de pared suelen medir unos 120-130 cms.



Colocar la guata y a acolchar.


No suelo usar tambor para estos proyectos que no van muy acolchados así que me es muy práctico colocar el sandwich sobre la mesa de planchar.

Acolché el quilt durante la parte central del confinamiento escuchando el audiolibro "La peste" de Camus". Había leído el libro en mi época de bachillerato y aproveche para repasarlo. Ya dicen que la historia siempre se repite y realmente muchos de los pasajes del libro me resultaban muy familiares con la situación actual.

Quedémonos con la frase:

"Hay en los hombres más cosas dignas de admiración que de desprecio"
La Peste (Camus 1947)

Como el quilt está colgado en la pared siempre le coso un canalón para pasar la madera. 





En la etiqueta del Quilt he añadido un minibloque.





El bies para rematar el quilt está también hecho con trozos de telas sobrantes.


Y así, poquito a poquito, las casitas de la playa nos acompañan cada día en un lugar preferente. Es un bonito pantone playero.


Disfrutemos un poco más de esos días largos con olor a mar.



LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...